PLAN DE TRABAJO

El Plan de Trabajo del Centro de Tecnologías para el Aprendizaje articula cuatro planes maestros que tienen los siguientes propósitos:
• Armonizar procesos y procedimientos y garantizar acuerdos expresados en políticas de observancia general.
• Promover la convergencia de las funciones sustantivas a partir de la determinación de acciones estratégicas.
• Desarrollar una estrategia sistémica para avanzar al escenario más promisorio del CETA.
Cada Plan Maestro se encuentra vinculado con un Proceso de Gestión: Aprendizaje, Producción del Conocimiento, Uso y Distribución Social del Conocimiento e Institucional (UQRoo, 2010). La gestión “está evolucionando hacia los procesos que ponen el énfasis en el cómo se hacen las cosas […] La aplicación de la gestión en procesos en educación supone una innovación importante en la dirección y orientación [de las instituciones educativas]. Llevar a cabo una gestión de procesos supone en primer lugar un importante cambio cultural, […] La gestión basada en procesos requiere explicitar la misión y visión de la institución, lo que significa delimitar y definir el modo en que la institución desea situarse en el entorno y la forma que desea ser percibida por la sociedad en general, y más específicamente, por sus usuarios actuales y potenciales” (Villa y cols, 2007: 45 y 46).
Los procesos de gestión que conforman los planes maestros se describen a continuación:
I. Plan Maestro de Gestión de Aprendizaje: es el proceso en el que las instancias que intervienen en el desarrollo académico de la institución promueven y contribuyen al logro de una mayor calidad y eficiencia en la formación integral universitaria como, la formación integral del educando, el aprendizaje autónomo, la flexibilidad, perfil del profesorado para todos los niveles (pregrado y posgrado) (UQRoo, 2010).
II. Plan Maestro de Gestión de la Producción del Conocimiento: entendido como el proceso en el que la investigación básica y la aplicada son vertientes de una de sus funciones esenciales. Por medio de la investigación, no sólo se contribuye al desarrollo del saber, sino que asume su compromiso de generar conocimiento (UQRoo, 2010).
III. Plan Maestro de Gestión del Uso y Distribución del Conocimiento: los programas de educación continua, difusión cultural y de extensión de los servicios a la comunidad tienen un papel importante al ser concebidos y desarrollados como parte de las actividades de una mayor vinculación con la sociedad, para brindar lo que como universidad se genera o procesa (UQRoo,2010).
IV. Plan Maestro de Gestión Institucional: la gestión institucional se articula en el modelo organizacional en apoyo a las funciones sustantivas de docencia, investigación, extensión y difusión de la cultura, por lo tanto, comprende los siguientes ámbitos: escolar, gobernanza, financiamiento, desarrollo y cultura institucional. (UQRoo, 2010).
Los planes maestros, a su vez engarzan las siguientes dimensiones:
Fortalecimiento de la formación integral de los estudiantes. Su objetivo es diseñar modelos educativos pedagógicos y curriculares que aprovechen las tecnologías digitales en la formación integral. Esta dimensión abarca objetivos y estrategias relacionadas con la evaluación y actualización permanente de planes de estudio, creación de una nueva oferta educativa exclusiva de las modalidades abierta y a distancia, el incremento de la eficiencia terminal, la disminución de los índices de reprobación y el uso crítico, extenso e intenso de las TIC.
Fortalecimiento de la planta académica (asesores y tutores). Los objetivos y estrategias que articula esta dimensión se dirigen a la conformación de un nuevo perfil de docente caracterizado por el ethos de la innovación permanente.
Fortalecimiento de la innovación tecnológica y la investigación educativa. Esta dimensión se dirige al impulso de nuevos modelos educativos basados en el desarrollo de tecnologías digitales y de investigación educativa. En este sentido, los Planes Maestros de Gestión del Aprendizaje y de Producción de Conocimiento deben ser evaluados por su contribución en el mejoramiento de la calidad del aprendizaje y en la elevación del índice de retención.
Impulso a la Extensión Universitaria. Su objetivo es primordialmente promover la utilidad social del conocimiento en la vida productiva y en el desarrollo humano sostenible; contribuye a la mejora de la calidad de vida de la población.
Planeación prospectiva y evaluación permanente. La prospectiva y la evaluación son los factores que retroalimentan todos los procesos académicos y administrativos; del mismo modo, son el eje que impulsa, entre otras, las siguientes acciones: procesos de autoevaluación; seguimiento permanente de programas, proyectos e innovaciones implantadas; seguimiento de egresados y tendencias del mercado profesional; y, la calidad de los programas educativos, entre otros.
Financiamiento. Esta dimensión implica la exigencia de contar con financiamiento suficiente que se destine al fortalecimiento, expansión y calidad de las modalidades abierta y a distancia. Esta dimensión también implica generar mecanismos complementarios que apoyen la innovación tecnológica y la investigación educativa a través de nuevos modelos de vinculación con distintos sectores.
Infraestructura. Esta dimensión orienta recursos y esfuerzos compartidos para mejorar sustancialmente las instalaciones, fortalecer la infraestructura y generar estrategias que favorecen el desarrollo de sistemas inteligentes, ahorro de energía eléctrica, eliminación de desechos y otras medidas sustentables. Esta dimensión coadyuva al mejoramiento de los procesos de aprendizaje e investigación y facilita el desarrollo de redes del conocimiento con nuevas tecnologías, la adquisición de acervos y la formación de personal especializado, entre otros.
Administración al servicio de la Academia. Los cambios académicos se acompañan de un programa de modernización de la administración que garantiza la eficiencia, transparencia y coherencia normativa hacia las modalidades abierta y a distancia. En este sentido, es de primordial importancia aplicar los conceptos, las herramientas tecnológicas y los sistemas informáticos y de gestión que mejoren el logro de resultados. De ahí que el propósito de esta dimensión sea consolidar un Sistema Integral de Información y Gestión basado en categorías de análisis, dimensiones, parámetros e indicadores que aporten información oportuna a la toma de decisiones.
Esto implica la coordinación y evaluación de la gestión académica y de la estructura organizativa, la revisión de los procedimientos de gestión y la integración de los sistemas informáticos de punta dirigidos al desarrollo de procesos administrativos que garanticen la transparencia y rendición de cuentas, la innovación administrativa en favor de la academia, la adecuación de la infraestructura a las necesidades académicas, la difusión de la cultura y la extensión universitaria, la creación o adaptación de las estructuras organizativas para dar apoyo a los nuevos procesos docentes y de gestión, la simplificación de los procedimientos administrativos y la obtención de fuentes alternas de financiamiento.