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Inició ciclo de conferencias “Genero, ciencia y violencia”

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Inició ciclo de conferencias “Genero, ciencia y violencia”

Impulsar la equidad de género en la ciencia no implica solamente tener más mujeres, sino cuestionar los valores que reproducimos al hacer ciencia: neutralidad y objetividad, consideró la doctora Lucía Gabriela Ciccia, investigadora del Centro de Investigaciones y Estudios de Género (CIEG) de la UNAM, al impartir la conferencia “Sexo, género y cuerpo: ¿cómo entender la baja participación de las mujeres en las STEM?”, llevada a cabo el 11 de febrero durante la primera sesión del ciclo de conferencias “Genero, ciencia y violencia”, en el marco del 45 aniversario de la fundación de la FES Zaragoza, así como de la conmemoración del Día Internacional de la Niña y la Mujer en la Ciencia, organizada por la Comisión de Prevención y Acción ante la Violencia (CPAV) del H. Consejo Técnico de esta multidisciplinaria.

A través de videoconferencia, la doctora en Estudios de Género por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y licenciada en Biotecnología señaló que para entender la baja representación de mujeres en la Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés), es preciso conocer cuáles son los criterios que nos proponen estas disciplinas científicas, “ahí entonces nos encontramos con objetividad, neutralidad, abstracción e universalidad, conceptos que están generizados, que son valores asociados con lo masculino. Estos criterios no son eternos ni naturales, sino que se desarrollan también en el mismo contexto del discurso científico moderno de la diferencia sexual, con un interés de polarizar los roles sociales, lo que quiere decir: reducir a las mujeres a la escena doméstica”, señaló la académica.

La integrante del CIEG, quien desarrolla diversos estudios entre ellos de epistemología feminista y salud mental, indicó que todo este sistema de valores van a encarnar explícitamente en el sujeto adocéntrico, que es además un varón CIS blanco, heterosexual y occidental, rasgos que pone en orden de subordinación aquel cuerpo que no cumple con una o más de esas características, “criterios explícitos para expulsar a mujeres CIS, personas racializadas, de la diversidad sexual, entre otras, de la producción del conocimiento”.

“Tenemos que los cuerpos de los varones CIS son los que ejecutan, mayoritariamente, las disciplinas más valoradas. Hay una correspondencia entre jerarquía de cuerpo con la disciplina más valorada y esta correspondencia no es casual, es justamente porque ambas se encuentran generizados”, indicó la investigadora.

Al impartir la conferencia “Mujeres y ciencia: el papel de las masculinidades(es) en la búsqueda de la igualdad”, el doctor Isaac Ali Siles Bárcena, investigador del CIEG, resaltó que predomina una ciencia masculinizada en términos cuantitativos, pero además está caracterizada por la impersonalidad del discurso científico, existen estructuras de poder y comunicación, así como la reproducción de su cultura interna.

Doctor en Sociología por la Universidad de Manchester, Reino Unido, Siles Bárcena resaltó que la posición social dominante de los hombres en un mundo generizado ha influido en el surgimiento de la ciencia masculinizada, ya que los saberes diversos como el sentido común, religión, ciencia natural, humanidades y las ciencias sociales están ligados a prácticas sociales particulares. Además, las ciencias duras han establecido y mantienen una hegemonía sobre los demás saberes. Asimismo, las relaciones sociales que apuntalan el conocimiento científico son relaciones de poder.

Acerca de lo que hay que hacer para evitar este fenómeno, el doctor Siles Bárcena consideró preciso desmantelar la circularidad, fomentar una práctica científica emancipadora, igualitaria y feminista.