Con el objetivo de explorar cómo los alimentos influyen en el comportamiento de los medicamentos a lo largo de todo el proceso LADBE (Liberación, Absorción, Distribución, Biotransformación y Excreción), la Academia de Ciencias Farmacéuticas, la Licenciatura en Nutriología y egresadas y egresados de la FES Zaragoza organizaron el simposio Sinergia en las Ciencias de la Salud.
La inauguración estuvo a cargo del Director de la Facultad, Dr Vicente Hernández Abad, quien subrayó que la colaboración entre las carreras de Química Farmacéutico Biológica (QFB) y Nutriología es fundamental para garantizar la seguridad y eficacia de los tratamientos.
Destacó que esta alianza permite abordar el cuidado de la salud desde una perspectiva interdisciplinaria, cubriendo todos los aspectos que afectan el destino de un medicamento en el organismo.
Mientras que los QFBs aportan el conocimiento sobre el fármaco y el medicamento, los nutriólogos ofrecen el contexto nutricional, alimentario y metabólico. Su unión se traduce en una terapia más segura, personalizada y eficaz para el paciente.
Durante el evento, la doctora Elizabeth Guadalupe Sánchez González, presidenta de la Academia, señaló que el simposio surgió de la necesidad de fomentar la colaboración entre disciplinas en el ámbito de la salud. Enfatizó que el eje central fue el análisis de las interacciones fármaco-nutrimento desde una perspectiva integral.
En modalidad virtual, el maestro Gabriel Sinhue Azpilcueta Morales presentó la ponencia Impacto de las interacciones fármaco-nutrimento en la microbiota intestinal y su relación con la salud metabólica, donde explicó que el estado de la microbiota puede modificar significativamente la absorción y el efecto de los medicamentos. “Un mismo fármaco puede tener variaciones en su acción según la microbiota de cada persona”, señaló.
El médico y químico farmacéutico biólogo José Antonio Maza Larrea abordó el tema Más allá del prospecto: riesgo y reportes de interacciones fármaco-nutrimento desde la farmacovigilancia. En su intervención, enfatizó que una nutrición deficiente puede aumentar el riesgo de interacciones adversas, por lo que es fundamental integrar al equipo interdisciplinario en el cuidado del paciente.
La doctora Elena Álvarez Salas presentó Interacciones fármaco-nutrimento en la salud mental: un enfoque integrativo, donde explicó que los alimentos pueden alterar la respuesta terapéutica, potenciar efectos tóxicos o modificar la absorción de nutrimentos, además de influir en el apetito y el peso corporal.
En la charla Interacciones fármaco-nutrimento en pacientes hospitalizados: desafíos clínicos en la práctica diaria, la maestra Ingrid Gutiérrez Villegas recomendó evitar la combinación de nutriciones parenterales con ciertos medicamentos, ya que estas interacciones pueden provocar toxicidad, descompensaciones metabólicas, fracaso terapéutico y prolongación de la estancia hospitalaria.
La licenciada Aurora Sofía Ávila Lozano expuso El ayuno intermitente y su impacto en las interacciones fármaco-nutrimento, explicando que este patrón alimenticio, cada vez más popular, puede influir en la farmacocinética de los medicamentos, especialmente en parámetros como la glucosa y los marcadores inflamatorios.
El doctor José Alberto Gutiérrez González presentó Plantas medicinales: entre alimentos y fármacos, donde advirtió que el uso terapéutico de plantas con propiedades alimenticias requiere precaución. “Lo natural no siempre es sinónimo de inocuo o eficaz”, puntualizó.
Por último, la Mtra. Mariana Isabel Valdés Moreno, Jefa de la Carrera de Nutriología, enfatizó que la terapia farmacológica no puede aislarse de la dieta ni del estado de salud del paciente. Señaló que la Nutriología proporciona el puente esencial entre la mesa y la farmacia, asegurando que ambos tratamientos —nutricional y farmacológico— trabajen en sinergia.
El evento concluyó con el taller Reporte de reacciones adversas, impartido por la QFB Jessica Cuevas Jacinto, quien explicó cómo identificar y reportar adecuadamente una reacción adversa ante la Cofepris, destacando la importancia de la vigilancia activa en el entorno clínico.





