En el marco del convenio entre la FES Zaragoza y el Heroico Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México (HCBCDMX), elementos de dicha corporación impartieron un curso-taller de primeros auxilios dirigido al estudiantado de la carrera de Psicología.
Con ésta suman cinco las carreras de la Facultad que han recibido capacitación (Ingeniería Química, Química Farmacéutico Biológica, Cirujano Dentista, Nutriología y Psicología).
El curso, organizado por la Secretaría de Desarrollo Académico a través del Departamento de Formación Docente y Evaluación Educativa, tuvo como objetivo brindar al alumnado conocimientos básicos para la atención de personas lesionadas o en estado crítico, con el fin de ofrecer ayuda eficaz que permita estabilizarlas y preservar su vida.
Durante la sesión realizada en el auditorio del Campus 1, los instructores Fabricio Noé Palma León y Luis Manuel Salinas Prieto, integrantes del HCBCDMX, explicaron al estudiantado que ante cualquier emergencia es fundamental mantener la calma, evaluar con claridad la situación, asumir el control dando instrucciones precisas a quienes colaboren en la atención, y priorizar siempre la seguridad del primer respondiente.
Los instructores señalaron que los principios de acción ante una emergencia se resumen en tres pasos: revisar, llamar y atender. El primero consiste en evaluar la escena (como incendios, choques o atropellamientos) y determinar la gravedad de la situación, incluyendo el número de heridos y quién requiere atención inmediata.
El jefe Palma destacó que la asfixia es la principal causa de muerte en personas inconscientes, por lo que cobra relevancia la técnica de revisión conocida como ABC: A (Airway): Abrir la vía aérea y revisar la cavidad oral. B (Breathing): Verificar la ventilación observando el movimiento del tórax, escuchando o sintiendo el paso del aire y C (Circulation): Comprobar la circulación mediante la toma del pulso carotídeo durante 10 segundos.
Explicó también la importancia de la reanimación cardiopulmonar (RCP) en casos donde la persona ha dejado de respirar y su corazón ha dejado de latir. Utilizando maniquís, el instructor enseñó al alumnado a realizar 240 compresiones torácicas en dos minutos, siguiendo el protocolo establecido.
Este ritmo es crucial para mantener el flujo sanguíneo y la oxigenación de los órganos vitales.
“Tras completar las 240 compresiones, el respondiente debe reevaluar simultáneamente el pulso y la respiración durante 10 segundos”, destacó el jefe Palma.
En la segunda parte del curso, el bombero Salinas Prieto abordó el tema de los accidentes laborales en espacios confinados, destacando los riesgos específicos y las medidas preventivas necesarias en este tipo de entornos.
Tras impartir el curso, los instructores recibieron el agradecimiento de las autoridades de la carrera de Psicología por compartir sus conocimientos a la comunidad estudiantil.




