Con motivo del 50 aniversario de la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza, el escultor Sebastian realizó la donación de la escultura “El Abrazo del maíz”, en colaboración con la Rectoría de la Universidad Nacional Autónoma de México. Esta obra escultórica busca reflejar la identidad mexicana y el sentido de pertenencia que caracteriza a la comunidad universitaria, al tiempo que reafirma el vínculo entre el arte, la universidad y la sociedad.
Durante la ceremonia oficial de entrega de la obra, realizada ante la presencia del rector de la UNAM, Dr. Leonardo Lomelí Vanegas, y del director de la FES Zaragoza, Dr. Vicente Jesús Hernández Abad, el artista externó su profundo afecto y compromiso con la Universidad, institución con la que ha mantenido una estrecha relación a lo largo de su trayectoria.
“Soy un universitario de fondo, como decimos en Chihuahua, de hueso colorado; es un honor para mí y una emoción profunda que una pieza más se integre al acervo de la Universidad”, expresó Sebastián durante su intervención. El escultor subrayó el significado particular que tiene esta obra dentro de su producción artística, no sólo por formar parte del patrimonio universitario, sino por el contexto en el que se inscribe.
“La Universidad ya cuenta con un acervo importante de mi obra, pero esta pieza es especialmente significativa para mí porque se encuentra en una zona que no es el centro de la ciudad. Es una obra con múltiples lecturas: es abstracta, pero contiene alegorías que evocan el atado prehispánico, elemento fundamental en el origen de nuestra tradición en el mundo mexica, asociado al ciclo de los 52 años del fuego nuevo; en este caso, se conmemoran 50 años, nos adelantamos”, señaló.
En “El Abrazo del maíz”, el gesto del abrazo simboliza la paz y la hermandad que distinguen a la comunidad universitaria. El maíz, como elemento central de la composición, representa un símbolo identitario esencial de la cultura mexicana y el sustento histórico de la denominada “raza cósmica”. La cercanía y unión se manifiestan en la estructura en forma de “X”, que refuerza el sentido de encuentro y cohesión. Estos elementos se integran en diálogo con el entorno, teniendo como marco natural el cerro de Tepepolco, lo que fortalece la relación entre la obra, el espacio y la comunidad.
Con la incorporación de “El Abrazo del maíz” al espacio universitario, la zona oriente de la Ciudad de México y su área conurbada cuentan ahora con tres obras emblemáticas del maestro Sebastian: “El Coyote”, en Nezahualcóyotl; “El Guerrero Chimalli”, en Chimalhuacán; y “El Abrazo del maíz”, en la FES Zaragoza, consolidando así la presencia del arte monumental como un referente cultural y simbólico en la región.





