En el marco del XXXV Foro de Psicología Educativa de la FES Zaragoza, se realizó la mesa redonda “Psicología de la motivación escolar”, cuyo propósito fue analizar la motivación escolar como eje fundamental en la Psicología educativa, la cual impacta directamente en el rendimiento, la permanencia y el bienestar de los estudiantes.
Participaron en dicho panel los doctores Vicente Jesús Hernández Abad, director de la FES Zaragoza; Josué Alan Soto Carrillo, orientador educativo en Educación Media Superior y profesor de asignatura de esta Facultad; Fausto Tomás Pinelo Ávila, profesor de tiempo completo de la multidisciplinaria, así como el licenciado Óscar Góngora Álvarez, jefe del Colegio de Psicología e Higiene Mental de la UNAM.
Esta diversidad de perspectivas permitió analizar la motivación escolar desde la gestión académica, la orientación educativa, la docencia y la investigación, favoreciendo un análisis integral del fenómeno. Dicha mesa fue moderada por el maestro Miguel Ángel Jiménez Villegas, coordinador del área de Psicología Educativa de la carrera de Psicología de la FES Zaragoza, en esta los panelistas discutieron factores psicosociales, institucionales y pedagógicos que inciden en la motivación escolar.
Una de las preguntas centrales fue: ¿Cómo impacta la motivación intrínseca y extrínseca para la elección de licenciatura, así como la permanencia o cambio de esta? El doctor Soto Carrillo destacó que la motivación escolar se construye a partir del acompañamiento. Señaló que cuando el docente asiste motivado a sus clases y transmite esa emoción al alumnado, se genera un cambio conductual que influye positivamente en el éxito académico.
En su intervención, el director de la Facultad señaló la urgente necesidad de que las universidades, como en el caso de la FES Zaragoza, proporcionen herramientas efectivas a los estudiantes que se sienten desmotivados por haber elegido una carrera que no les satisface.
Recordó que hace 25 años, cuando la carrera de Química Farmacéutico Biológica tenía baja demanda, se implementó un semestre propedéutico con dos objetivos: preparar al alumnado para competir en la licenciatura, y apoyar a quienes deseaban cambiar de carrera para que pudieran presentar nuevamente el examen de ingreso. “Fue una estrategia generada desde la orientación educativa para impactar en el desempeño escolar”, afirmó.
El licenciado Góngora Álvarez señaló que las condiciones en las que se desarrolla el individuo, así como aquellas que desea construir para sí mismo, son determinantes en la elección vocacional. En ese sentido, indicó que “las motivaciones internas y externas, junto con la presión social, influyen en el momento de someterse a una prueba de ingreso a una universidad”.
Finalmente, el doctor Pinelo Ávila reflexionó sobre la transición de la educación media a la superior, destacando el paso de una motivación extrínseca —centrada en la obtención de diplomas, calificaciones y reconocimiento familiar— hacia una motivación intrínseca, orientada a la adquisición del conocimiento.



