La comunidad de la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza participó este miércoles 18 de febrero en el simulacro regional de sismo para la Ciudad de México y el Estado de México, con el objetivo de poner a prueba y fortalecer los protocolos de actuación ante emergencias de gran magnitud.
El ejercicio fue convocado por la Coordinación Nacional de Protección Civil como parte de una estrategia preventiva orientada a evaluar la capacidad de respuesta tanto de las instituciones públicas y privadas como de la ciudadanía en general frente a un eventual sismo de alta intensidad.
Este tipo de actividades forman parte de una cultura de prevención que busca reducir riesgos, optimizar tiempos de reacción y mejorar la coordinación entre brigadas internas y autoridades externas.
En punto de las 11:00 horas se activaron los sistemas de alerta instalados en los edificios de los Campus 1 y 2, así como en las ocho Clínicas Universitarias de Atención a la Salud (CUAS). A la par, se emitió el aviso de emergencia mediante telefonía celular, lo que permitió que estudiantes, personal académico, administrativo y visitantes iniciaran los procedimientos establecidos en los planes de protección civil.
De manera rápida, ordenada y conforme a los lineamientos de seguridad, se llevó a cabo el desalojo de aulas, oficinas, clínicas y laboratorios. Las personas ubicadas en planta baja y primer piso evacuaron inmediatamente hacia los puntos de reunión señalados, mientras que quienes se encontraban en niveles superiores realizaron repliegues en zonas internas consideradas seguras, siguiendo las indicaciones de las brigadas de protección civil.
El maestro Luis Alberto Huerta López, secretario Administrativo de la Facultad, informó que la hipótesis planteada contempló un sismo de magnitud 7.2, con epicentro a 11 kilómetros al sur de Pinotepa Nacional, en el estado de Oaxaca, a una profundidad de 12 kilómetros y con percepción clasificada como muy fuerte en la capital del país.
Por su parte, la titular de la Coordinación de Seguridad y Atención a la Comunidad (CoSAC), maestra Juana Ernestina Morales Ledesma, subrayó la importancia de participar activamente en estos ejercicios, ya que permiten identificar áreas de oportunidad, reforzar la capacitación interna y familiarizar a la comunidad con las acciones más adecuadas ante una contingencia real.
Asimismo, destacó que conocer rutas de evacuación, puntos seguros y procedimientos básicos puede marcar la diferencia en situaciones de riesgo.









